zona de confort

¿Qué es tu zona de confort y cómo escapar de ella?

Seguro que lo has oído hablar de la “zona de confort” de una persona en cuanto a moda se refiere. Todas tenemos un estilo comodín, un conjunto de piezas de nuestro ropero a las que acudimos recurrentemente porque sabemos que nos van a salvar de cualquier situación que se nos tercie. Somos conscientes que nos favorecen; juegan a nuestro favor. Pero el hecho de acudir a ellas continuamente nos hace perder la oportunidad de explorar nuevos caminos.

Si consigues trasladar este ejemplo a tu campo de vital, comprenderás a lo que me refiero como “zona de confort” de una persona.

Tu zona de confort

Yo definiría una zona de confort como aquella zona de nuestro entorno inmediato en el que nos sentimos perfectamente seguras. En esta zona, ante una determinada situación podríamos predecir qué vamos a sentir y cómo vamos a actuar.

Entonces, ¿qué tiene de malo una zona de confort?, podrías preguntarte.

La seguridad no tiene nada de malo, obviamente. Pero imagina lo que puedes estar perdiéndote por no arriesgar un poquito más en la vida.

Si continúas leyendo aprenderás algunos truquitos para ir más allá de tu zona de confort (¡pero únicamente si estás preparada para un poquito de acción en tu vida!)

Salir de tu zona de confort te ayudará a conocerte más a tí misma y a alcanzar un nuevo estado de crecimiento personal. Al final del proceso serás una persona distinta. Toma nota:

  • Lo primero que debes hacer es identificar los límites. Visualiza que estás dentro de una burbuja de vidrio transparente. Analiza qué personas o situaciones son las que te cortan las alas. ¿Es alguien de tu familia, pareja, un entorno laboral?
  • Ahora piensa detenidamente qué es exactamente lo que esa persona te impide hacer. ¿Te gustaría mantener una situación amorosa con alguien, pero tu madre no lo aprueba?
  • Ahora debes hacer lo posible para cambiar lo anterior. Pero este proceso no es nada fácil, te comprendo. Así que te propongo unos divertidos ejercicios para que cambies pequeñas rutinas de tu vida diaria:
    • Si tomas el bus para ir a trabajar, toma el metro por un dia. A ver qué sucede…
    • Si lees El País, pásate a La Razón sólo por un día.
    • Si habitualmente te vistes de colores neutros, hazlo con colores atrevidos. O viceversa.
    • Si te planchas el cabello para que luzca liso, déjalo rizado durante unos días.
    • Si usas zapatos planos, ¡súbete al andamio! Elige unos buenos y cómodos tacones, y experimenta por corto tiempo qué es lo que sientes.
    • Si te pides normalmente un filete de carne para comer, prueba el pescado para variar.

Aunque te parezca una tontería, estos pequeños ejercicios te animarán a continuar aumentando tu poder para salir de tu zona de confort .

Créeme que funcionan. Al final de todo el proceso notarás que una nueva persona ha crecido dentro de ti.

Si tienes tus propios ejercicios para salir de tu zona de confort, ¿por qué no los compartes a través de nuestro facebook?. Seguro que pueden ayudar a otras amigas.