Feng Shui

Etimológicamente, feng shui, significa viento y agua, en chino. Este milenario concepto se centra en cómo ambientamos el espacio físico que nos rodea y los elementos que en él se sitúan, para que el resultado sea capaz de comunicarnos paz y equilibrio. Este sistema se basa en la idea que tanto las propiedades físicas de los objetos (reflexión, opacidad, calidez…) como su distribución y orientación en nuestros hogares, repercuten de un modo u otro en nosotras.

El feng shui se basa en dos pilares fundamentales.

-El libro de los cambios o mutaciones: está basado en la relación de dos opuestos, el yin y el yang.

Los cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua.

El feng shui puede aplicarse tanto a hogares, centros de trabajo, escuelas… En definitiva, podemos beneficiarnos de este antiguo sistema filosófico adaptando sus principios a todos aquellos lugares en los que pasemos gran parte de nuestro tiempo. Algunos consejos básicos son los siguientes:

El recibidor es una pieza esencial, ya que simboliza la entrada de “chi” o energía vital a nuestro hogar. Que esta energía pueda acceder y fluir a través de esta puerta es importantísimo. Debemos procurar una buena iluminación natural y evitar objetos rotos o que indiquen dejadez. La puerta debe abrirse y cerrarse fácilmente.

La sala de estar. Es la estancia social de una casa; en ella mantenemos los lazos familiares y también interactúamos con vecinos y amigos. Tenemos que sentirnos arropados pero seguros. Evita los sofás ”flotantes”, es decir, aquellos que no están situados contra una pared que “cuide nuestras espaldas”. Evita los colores estridentes y elige tonos suaves y armónicos entre sí.

La cocina: es la sala más delicada. El elemento agua (grifos, lavadoras…) deben situarse al menos a 1’20 metros del elemento fuego (fogones, horno…). De otro modo, el elemento agua apagaría al elemento fuego. Cuida que los restos de comida y basura estén fuera del alcance visual. Mantenla siempre muy limpia y ordenada.

El dormitorio. Lógicamente, debemos procurar descanso en las mejores condiciones. Evita las plantas, ya que además de consumir oxígeno durante la noche, emiten demasiada energía. Es posible que si tienes demasiadas plantas en tu dormitorio sientas que te ponen demasiado nerviosa. Por otro lado, no pongas un espejo de manera que te refleje a tí misma cuando estás durmiendo.

El aseo o baño: simboliza el “drenaje” de la energía de nuestro hogar. Ésto es necesario, así que debes procurar que la energía negativa de tu hogar fluya fácilmente a través de él. Mantenlo muy limpio y ordenado para esto. Ten siempre la puerta cerrada, y las tapas de los sanitarios bajada, para que esta energía negativa vuelva de nuevo al resto de tu casa.

La energía negativa de esta sala puede contrarrestarse aplicando colores alegres a las paredes.

Es una buena oportunidad para decorarla con elementos textiles (toallas…) de vivos colores.

Como ves, potenciar o neutralizar las energías de las habitaciones de tu casa es muy fácil con estos consejos de feng shui.  En este artículo os he introducido brevemente algunos principios básicos. Más adelante profundizaremos sobre algunos aspectos concretos para que saquéis el máximo partido de vuestros hogares.

Reseña
Valoración T&C
Artículo anteriorVidentes buenas y baratas
Artículo siguienteRelajación por mantras
Alba Ribera
Me presento, soy Alba Ribera, una vidente madrileña, con la inmensa suerte de haber sido agraciada con el don de la clarividencia y sensibilidad extrasensorial desde nacimiento. Me considero una vidente honesta y con experiencia, más de 20 años de experiencia en consulta del tarot. Junto a mis compañeros videntes y cartomantes te atendemos telefónicamente las 24 horas del día. ESPAÑA: 806 512 251 · 91 266 96 38 (VISA).

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here